Nunca fuimos monógamos

Nunca fuimos monógamos
La visión dominante sobre la pareja da por sentado que está formada sólo por dos personas. Pero las relaciones nunca se construyen sólo de a pares: intervienen amistades, familias, viajes, fotos viejas, mascotas. En ese mundo atravesado por desafíos e incertidumbres, volverse estable es un trabajo de todos los días. De Romeo y Julieta al chongueo contemporáneo, y del matrimonio al tatuaje compartido, Maximiliano Marentes repasa los modos en que lxs amantes buscan cumplir la imposible tarea de cerrarse por completo y tener garantías sobre su devenir.